Espalda Fallida

Espalda Fallida

Cuando todas las posibilidades quirúrgicas han sido agotadas y su espalda no ha respondido a ninguna de ellas ni a tratamientos con múltiples fármacos, incluyendo mórficos,  probablemente su caso es un Síndrome de Espalda Fallida, también conocido como Síndrome Post-laminectomía o FBSS (failed-back surgery syndrome).

En estos casos, la respuesta a fármacos analgésicos o antiinflamatorios es muy limitada, debido a que ya no es necesaria una causa para originar el impulso doloroso, sino que es el propio sistema nervioso, alterado por las múltiples agresiones sufridas (hernias, estenosis, manipulaciones quirúrgicas, fibrosis…) genera esa señal neurológica que es interpretada como dolor crónico.

Algunos fármacos neuromoduladores como la gabapentina o la pregabalina pueden ayudar, pero no en todos los casos. Generalmente es necesaria la combinación de múltiples fármacos, algunos de segunda línea, para conseguir efectos suficientes. Pero en los casos no controlados con fármacos, existe la opción de la NEUROESTIMULACIÓN de cordones posteriores medulares o SCS (spinal cord stimulation). Se trata de un sistema generador de impulsos eléctricos que, implantado sobre la médula espinal, consigue bloquear la transmisión de la señal neurológica de dolor, sustituyéndola por un agradable hormigueo.

El implante del sistema se realiza generalmente en dos fases. En una primera operación, con anestesia parcial, se implanta el electrodo medular, que se conecta a un generador externo durante el período de pruebas, de 7-15 días. Si el sistema consigue aliviar al menos un 50% del dolor, se realiza una segunda intervención para implantar un generador bajo la piel, similar a un marcapasos, que el paciente puede manejar con un mando a distancia. Este generador se recarga por inducción una vez al mes aproximadamente.